En un lugar inesperado, la cinematografía digital y las redes sociales de internet han creado un nuevo tipo de cine independiente. Dónde está ocurriendo: la costa pacífica de Sudamérica.
Escrito por Eva Sancho Rodríguez*

A estas alturas, debemos estar un poco cansados en Europa de escuchar cómo la nueva tecnología está cambiando todo. La buena noticia es que gracias a las cámaras digitales, DVD’s e Internet el acceso a la producción y distribución de películas es más fácil que nunca. Pero estas voces de optimismo inevitablemente son contrarrestadas por advertencias: pérdida de los derechos de autor, disminución del valor de las películas, falta de consenso sobre hacia dónde se dirige el cine. Mientras tanto, a pesar de esta confusión generalizada, una generación joven esta alcanzado su madurez. Para estos oriundos del digital, jovenes que han crecido con las nuevas tecnologías, todos estos problemas son ajenos.