El cine del Perú no vivió la modernidad, la vanguardia fue inexistente. Hasta ahora.

Escrito por Eduardo Quispe
LO ECONÓMICO
Es inconcebible que en un país donde el sueldo mínimo (S/. 550) sea una cuarta parte de la canasta familiar (S/. 2,112), donde el presupuesto para la educación sea menos del 3% del PBI, donde no exista una Escuela de cine, que anualmente los estrenos comerciales de películas nacionales no llegue a dos dígitos, con un público alejado (más bien decepcionado) de las salas al tratarse de una película peruana, con una cartelera y programación de señal abierta saturada de estupidizantes producciones de Hollywood y similares, y que no exista una política clara de apoyo a la producción, distribución y exhibición de películas alejadas del criterio de CONACINE, se piense en crear una industria cinematográfica.