Revista latina del cine nuevo

En un lugar inesperado, la cinematografía digital y las redes sociales de internet han creado un nuevo tipo de cine independiente. Dónde está ocurriendo: la costa pacífica de Sudamérica.

Escrito por Eva Sancho Rodríguez*

A estas alturas, debemos estar un poco cansados en Europa de escuchar cómo la nueva tecnología está cambiando todo. La buena noticia es que gracias a las cámaras digitales, DVD’s e Internet el acceso a la producción y distribución de películas es más fácil que nunca. Pero estas voces de optimismo inevitablemente son contrarrestadas por advertencias: pérdida de los derechos de autor, disminución del valor de las películas, falta de consenso sobre hacia dónde se dirige el cine. Mientras tanto, a pesar de esta confusión generalizada, una generación joven esta alcanzado su madurez. Para estos oriundos del digital, jovenes que han crecido con las nuevas tecnologías, todos estos problemas son ajenos.

Así que tal vez sea la hora de dejar de preocuparse y concentrarnos en un lugar donde el futuro ya está tomando forma. En Santiago de Chile, el Festival Cine//B, ha tomado las películas digitales, las ha llevado a las salas de cine y – de paso- les ha encontrado un público. Un público que está creciendo muy rápido.

Puede ser que nos quedamos cortos en decir que ha tomado las películas digitales. El festival aboga por lo digital apasionadamente y no admite en su programa ninguna película hecha o terminada en celuloide. Lo hace así porque quiere descubrir y celebrar precisamente las películas que están excluidas de los demás festivales. Las películas digitales generalmente no son admitidas en competiciones en los festivales nacionales de cine y las grandes cadenas de cines no las exhibián. Según parece, en Chile, se estaban realizando decenas de películas a las que se les negaba una pantalla. Una cantidad bastante sorprendente para un país que se le conocía por producir sólo pocas películas al año.

Por todas estas razones, Antonino Ballestrazzi, un joven y carismático productor de cine, decidió organizar el primer Festival Cine//B en el 2008. Estrenó más de 100 películas – la mitad de ellas largometrajes – seleccionadas a través de una convocatoria abierta en Facebook. El Festival utiliza este sitio de red social en la mayoría de sus relaciones públicas y comunicación, dejando que el boca a boca haga el resto. En la segunda edición en el 2009, el festival se hizo internacional y exhibió películas independientes y/o digitales de América Latina, los EE.UU., Europa y Filipinas, además de retrospectivas de cine independiente. La tercera edición, el próximo noviembre se llevará a cabo simultáneamente en cuatro ciudades chilenas. En el futuro, Bellestrazzi quiere licenciar el festival bajo una licencia Creative Commons. De esta manera cualquier persona, en cualquier lugar de América Latina, puede crear su propio festival y mostrar las películas de su región. Lima, Perú será el primero en hacer esto. Festivales locales exhibirán películas de su región y una selección del Festival de Chile.

Nombre de batalla
“Películas B” ha sido el término seleccionado por Cine//B para denominarlas y en ese proceso ha sabido subvertir y reinventar el concepto. Originalmente, las películas de serie B eran películas secundarias que se exhibían en Hollywood con películas A en programas dobles. Por lo general eran películas con poco presupuesto y sin grandes estrellas. Pero no es este modelo lo que Cine//B tiene en mente. Se quiere transformar esa etiqueta peyorativa en un título de honor para el cine digital que se haya realizado de forma independiente. Una especie de nombre de guerra de un nuevo tipo de película que va a tener que luchar por su lugar en la gran pantalla.

Lo que Cine//B está tratando de introducir en su público es, de hecho, lo que llamamos aquí “cine independiente”. Un ensayo que publica el catálogo del Festival del 2009 titulado “Independencia” identifica los ideales de Cine//B con los del New American Cinema Group de la década de los sesenta. Eran cineastas independientes impulsados por el deseo de experimentar, de trabajar con libertad y aspereza, asumiendo riesgos. Su lema: “No queremos películas de color de rosa – queremos que sean del color de la sangre”. Pero Cine//B tiene aún más razones para tenerlos como inspiradores. Fueron famosos por trabajar juntos para distribuir sus películas cuando las altas esferas no les aceptaban. Publicaron también una especie de manifiesto, algo que Cine//B parece también apoyar: cineastas con manifiestos.

El autor del ensayo Raúl Camargo Bórquez – programador e historiador de cine – discurre sobre la necesidad de explicar el cine independiente al público chileno: “Hay que entender que, históricamente, la cultura cinematográfica en Chile ha sido muy limitada. Existe un monopolio de Hollywood en las pantallas y Chile nunca ha producido muchas películas. Debido al pequeño tamaño de la industria, la financiación estatal favorece las grandes producciones y las narrativas convencionales. Para poder solicitar apoyo de una película tiene que ser filmada en 35 mm y tener un equipo de 50 personas. No existia prácticamente nada más que un solo tipo de formulario de solicitud. Si se quería algo más experimental y tal vez únicamente se necesita un presupuesto más pequeño, estábas bloqueado. ”

Imagen de tarjeta postal
Lo digital ha cambiado por completo esta situación, según director del Festival, Antonino Ballestrazzi. “En los 80′s y 90′s el cine era visto como una cosa grande, inaccesible. La gente se quejaba por que tenían buenas ideas, pero no eran adecuadas para la financiación. Ahora hay cineastas – con pocos recursos – que aportan nuevas ideas al cine. Se ha abierto el acceso a hacer películas y, también, lo que creo que es más importante, se han quitado las excusas para no hacer cine. Se puede producirlas y distribuirlas uno mismo. Los aspirantes a cineastas no puede esconderse detrás de más excusas. Si se tiene una idea para una película, ¡hay que hacerla! ”

Una de las razones por las que el Festival mostró películas internacionales independientes fue demostrar cómo con métodos alternativos se puede llegar a hacer películas en cualquier lugar del mundo, desde los EE.UU. a Filipinas.

El programador, Raúl Camargo Bórquez, seleccionó estas películas porque demuestran independencia en su actitud y enfoque, incluso cuando se hacen en 35 mm con la ayuda de fondos internacionales. “No tengo nada en contra de que fondos internacionales den dinero a los cineastas de los países en desarrollo. Pero puede ser un arma de doble filo. Algunos de esos fondos quieren proyectos que se ajusten a la imagen estereotipo que se tiene de América Latina. Películas como LA TETA ASUSTADA o LOS VIAJES DEL VIENTO, completas con folclore y música. Están interesados en los temas característicos, como la tensión entre tradición y modernidad, o contrastes entre el campo y la ciudad, pero representado como se ve desde fuera de América Latina, no desde dentro. A medida que te alejas de las películas que tienen esta visión europeizada, te acercas a nuestra realidad contemporánea. Peliculas que describen no lo que éramos, pero lo que somos. América Latina cambia y los cambios no caben en esta imagen de postal. HUACHO (película inaugural de Cine//B 2009) es un ejemplo. Su director, Alejandro Fernández, sabe cómo la vida en el campo ha cambiado, porque él se crió allí. Hizo la película en la forma que quería, pero originalmente postulo el projecto a los fondos bajo un plan diferente.”

“Independencia es, por encima de todo, una actitud. Quiero que la gente vea películas hechas por personas que comienzan con proyectos pequeños y luego pasan a más grandes, manteniendo su visión independiente. Como INDEPENDENCIA, del filipino Raya Martin (2009), que creo que es la mejor película del año “.

En el 2009, el cineasta peruano Juan Daniel Fernández (22) colaboro con Cine//B programando una seccion dedicada al cine independiente filipino, que ha ganado notoriedad en los ultimos años. Le fue fácil de organizar esta sección ya que era “amigo” de los directores filipinos en Facebook. Él creció viendo cine asiático, según sus propias palabras, “gracias a DVD’s ilegales, las películas del otro lado del Pacífico estan acá. Durante la última década hubo en Perú un gran auge de estos DVD’s, al tiempo que el cine de Asia era el cine más interesante en el mundo. Ya no dependemos más de Europa o en EE.UU. para escoger lo que vemos. Pero para mí, lo que realmente me inspiró a hacer cine independiente, fue ver las películas DIY de los EE.UU. Yo no podía creer cómo gente en los países ricos del primer mundo optaba por hacer películas de esta manera y nosotros, sin tener otras opciones, no lo hacíamos. Era absurdo. ”

De lo que el Festival es más consciente es que están llegando a un público joven. Uno de los mayores éxitos en el festival de 2009 fue TE CREÍS LA MAS LINDA, PERO ERÍS LA MAS PUTA, dirigida por el Ché Sandoval. Es una de esas películas descaradamente adolescente, sobre un grupo de jóvenes “hipsters” de Santiago, con clara influencia de FUNNY HA HA (de Andrew Bujalski). No aspira a grandeza cinematográfica, pero sin embargo, surge con mucha confianza y valentía. Uno de los diálogos más divertidos de la película revela el peor insulto de hoy en día: postmo. Y si no hay nada peor que ser llamado postmoderno y eso es cosa del pasado ¿qué es lo que va a reemplazarlo?

“Esta nueva generación es intrínsecamente diferente”, dice Antonino Ballestrazzi, de treinta y algo. “Mi generación se definió a sí misma en relación con el pasado. Avanzamos mirando hacia atrás. Los jóvenes ahora son diferentes, simplemente quieren hacer sus películas, hacerse conocer. Si no es perfecto, siguen adelante. No tienen miedo. Creo que es por eso que están abiertos a otro tipo de cine y al Festival de Cine// B”.

Ballestrazzi obviamente sabe como conectar con los jóvenes de la generación Web 2.0. Al poner estas películas en los cines créo algo que ellos desean: un evento tangible, que puede reunir un grupo para experimentar juntos algo interesante. Pero lo bueno es que ha sido capaz de combinar la mentalidad open-source (fuentes abiertas) de los usuarios de la redes de internet con antiguos conceptos tales como el patrimonio cinematográfico, la tradición y la profesionalidad.

(Este artículo es una traducción directa del artículo publicado en la revista holandesa Filmkrant, en la edición especial Slow Criticism para el Festival Internacional de Cine de Rotterdam.)

* Eva Sancho Rodríguez es española, salvadoreña y holandesa. Actualmente escribe una tesis para su “Master of Arts” en Filosofía sobre la obra ‘The World Viewed’ del filósofo Stanley Cavell.

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5 comentarios

Carlos

May 9th, 2010

Todo esto del “cine nuevo” y el “cine B” son puras tonterías, modas para esconder la falta de talento, como lo demuestra el bodrio “Huacho”, la película más “postal” y for export que se hizo el último año, como bien lo dicen los Cahiers:

http://www.allocine.fr/film/revuedepresse_gen_cfilm=145905.html#pressreview19487115

May 9th, 2010

Hola Carlos,
¿Por qué te parece Huacho una película postal? Y en tal caso, ¿para ti cuál sería una película que no sea de postal?

Te recomendaría ver la entrevista que le hicimos a Alejandro Fernández: http://www.cinemados.com/2009/09/entrevista-con-a-f-a-director-de-huacho/

Dudo que un “cine nuevo” pueda surgir como una moda para esconder la falta de talento. Las nuevas corrientes artísticas son producto de una necesidad, de un vacío por llenar. Es una nueva variable. Y está bueno recordarle a la gente que puede hacer cine con lo que tienen a la mano, como lo hicieron los filipinos, te guste o no lo que hacen.

Saludos,
Juan Daniel

May 11th, 2010

[...] This post was mentioned on Twitter by Juan Daniel. Juan Daniel said: La revolución no será en celuloide http://bit.ly/a2Fdc9 via @AddToAny [...]

P. Redondo

May 14th, 2010

La falta de talento la tienen quienes no utilizan su creatividad y desprecian a quienes lo hacen.

maria eugenia

August 19th, 2010

muy interesante el artículo y felicitaciones Juan Daniel. No estoy de acuerdo en poner a “La Teta Asustada” al mismo nivel de “Viajes del Viento” es cierto que ambas toman aspectos costumbristas pero son totalmente diferentes en la primera hay una propuesta personal y una trama psicológica y social, la segunda son realmente un pretexto para mostrar hermosas locaciones de Colombia y nada mas.

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